viernes, 4 de marzo de 2016

Primavera

Te siento en el aire
y no sé si estás vestida o
desnuda de primavera.
Te inspiro cada vez
que se me infla el pecho de suspiros
o de bocanadas de calma,
y busco desesperadamente
tu aliento para apretarlo contra mis pulmones.
Sueño despierta con cruzar
los dedos y que aparezcas
aunque sus yemas no te toquen y
sólo seas otro espejismo de marzo.
Tantos amores callados están acabando
por dinamitarme el vientre
y nublar
mi pulso ya de por sí difuso.
Y si tienes a bien
reírte a campanadas o
esparcir tus semillas a mi alrededor

seré tuya.