Olvido.
Te dejé y te fui perdiendo. Tus pedazos quedaron desperdigados por ahí, ya sin
razón de ser, perdidos en esa marabunta que es mi vida. Quedaron restos de ti,
pequeños posos en esa taza. Quedaron enganchados en acordes sueltos. Quedaron
encerrados en letras inventadas y melodías, que todavía esperan el momento de
ser creadas. Porque todavía no existen. Quedaron presos en una lágrima que cayó
sobre el parqué, que se secó con el calor de la estufa, y que todavía estará
rondando por la sala. Quedaron descoloridos de tanto lavar la sudadera, que ya
he dejado de usar. Quedaron congelados en la tarrina de ese helado que nos
comimos viendo una película, nuestra historia. Quedaron aplastados debajo de
los nuevos muebles, o a lo mejor se los llevó el camión de mudanzas. Quedaron
marcados por un tatuaje que desearía borrar de mi piel. Quedaron sellados en un
buzón, esperando para ser enviados a donde quiera que tú te hayas ido. Porque
ya no estás. Pero yo no soy feliz. Porque esa taza me recuerda tus besos de
buenos días antes de ir al trabajo. Esos acordes me llevan al estudio en el que
pasábamos horas esperando a que llegara la canción perfecta. Esa letra, esas
melodías eran las que tarareabas mientras preparabas tu gran especialidad y yo
esperaba en una mesa adornada con velitas. Porque ese parqué nos trajo más de
un quebradero de cabeza. ¿Recuerdas el día que te dejaste la ventana abierta y
el agua levantó el suelo? La sudadera me defendió de esa época en la que la
estufa no funcionaba y nos acurrucábamos en el sofá como pequeños cachorros
contra su madre. Porque esa película sigue en alguno de los estantes de cintas
de video que rebobinábamos con ayuda de un boli. Porque los muebles viejos
ahora estarán adornando tu nueva casa. Porque el tatuaje de la espalda me recuerda
que tú tienes uno igual. Y esos recuerdos no quieren ser enviados a tu nuevo
hogar. Porque ahora, cuando llegas a casa, te reciben los labios de otra. Y
sólo queda eso. Olvido.
Hola querida anónima. No has podido tener una mejor forma de estrenar tu blog. Me ha encantado cada línea escrita, has conseguido llegar mágicamente a la fibra, tocando el tema del olvido, por el cual muchos hemos pasado. Espero poder leerte mucho por aquí, y gracias por visitar mi pequeña galaxia. Un abrazo enorme.
ResponderEliminarHola, Capricho de Cronos. Me hace especial ilusión verte por aquí, y me honra el hecho de que te haya gustado. Yo espero que me leas mucho por aquí. Gracias por tu mensaje.
EliminarUn saludo.
Elipsis.